Dionisio Martínez y el dinosaurio de Fuentes de Magaña

Mirando la desolación de los paisajes de Castilla se entiende que esta tierra diera a la literatura un mito de proporciones universales. Cielos inmensos y horizontes desnudos daban tanto para un idealismo desmedido como para una buena dosis de voluntad, indispensable para sacarle un trozo de pan a estos barbechos. El Quijote es un arquetipo de tanta fuerza que el vocablo quedó grabado en el alma de Castilla, que es su lengua y desde los tiempos de Cervantes ya no hemos dejado de usarlo para referirnos a aquellos que se aplican a causas imposibles.

Aunque alejado de los escenarios por donde vagó el Caballero de la Triste Figura, el norte de Castilla ya dio “quijotes” antes del Quijote. Como aquel fraile al que se le hizo insuficiente el horizonte de trigales de Berlanga de Duero, y cruzó el mar para ponerle nombre a islas, soñar un nuevo paso entre océanos 400 años antes de que se hiciera realidad, renunciar a todo un Obispado en Panamá para volverse a fundar conventos y terminar sus días en la austeridad de una celda. O como aquel pastor burgalés, Diego Marín, que dos siglos después, fascinado por el planear de los buitres, se lanzó desde el castillo de Coruña del Conde, su pueblo natal burgalés, montado en un ingenio volador construido con sus propias manos. Cuentan que se elevó en el aire 6 metros y recorrió 400 varas castellanas y que pudo haber llegado hasta el Burgo de Osma de no ser porque los curas y barberos del momento, los rompedores de sueños, le destrozaron la máquina.

Lo cierto es que los Sueños y el Hambre provocan ansias de volar, y desde los tiempos de Fray Tomás de Berlanga, Castilla no ha dejado de ver marchar a sus hijos. Sin embargo, tras la definitiva sangría de población que se inicia en los 60 y continúa en los 70 y 80 del siglo pasado, surge una nueva generación de “quijotes” que ha decidido quedarse  para luchar contra el  abandono de los campos y el silencio en las calles de los pueblos que les vieron nacer. Algunos tomaron las riendas de la situación, se hicieron alcaldes y tirando de ingenio se pusieron en marcha para revertir una tendencia que parecía imparable. Muchas veces entre la incomprensión de sus propios paisanos y el olvido de la Administración Pública.

Dionisio Martínez, nuestro quijote particular y alcalde de Fuentes de Magaña, hizo acopio de todo el idealismo y voluntad que le cayeron en suerte, y con una fe a prueba de curas y barberos, puso en marcha un sueño que al resto de los mortales nos habría parecido descabellado si no lo hubiéramos visto hecho realidad: Construir el dinosaurio más largo del mundo en un pequeño pueblo de las Tierras Altas sorianas.dino7

Dionisio, esperamos que no te moleste que te hayamos metido en el mismo saco que a estos dos soñadores -tu paisano Fray Tomás de Berlanga y Diego Marín-. pero es que vista así, “en frío”, la idea de la construcción del dinosaurio parece una auténtica “quijotada”. ¿Te consideras a ti mismo un soñador? Cuéntanos por favor, de dónde surgió la motivación para desarrollar este proyecto.

No me molesta en absoluto, entiendo que es incluso un halago, ¿Quién no ha soñado alguna vez con “salvar a su princesa”? Ciertamente soy un auténtico soñador, pero no por ello  dejo de tener en cuenta  la perspectiva de la realidad, no se puede estar siempre en las nubes, de vez en cuando hay que bajar a la tierra. El proyecto de “Dinopincho” surgió  porque entendía que había que buscar un nuevo motor de desarrollo para el pueblo, sobre los  modelos que se habían aplicado tradicionalmente en la zona, agricultura  y ganadería fundamentalmente, que han ido perdiendo protagonismo y no han sido capaces de generar trabajo para fijar población. Así que apostamos por el turismo. No en vano España es el tercer país como destino turístico del mundo y dentro de este plan global de dinamización turística, había una serie de puntos vitales para su desarrollo, generar la infraestructura necesaria para atender a los visitantes y algo que les motivara especialmente a venir. Había que hacer algo  diferente, singular, que no existiera en ningún otro lugar, pero a la vez partiendo de lo que ya teníamos, que eran las icnitas, -huellas fosilizadas de dinosaurio en roca-, cuyos yacimientos son muy abundantes en esta zona. Hasta ahora está teniendo un éxito increíble.

La verdad es que hasta que no te pones debajo del dinosaurio no eres consciente de su enorme tamaño. Me imagino que no resultaría tan fácil colocarlo, teniendo en cuenta que esta es una zona de vientos y temperaturas extremas. ¿Qué dimensiones tiene?

Es cierto, cuando estás a sus pies es cuando te das cuenta de lo enorme que es. La colocación fue complicada. Tuvo que ser trasladado desde el taller donde se construyó,  en tres piezas diferentes y luego se ensambló en su ubicación definitiva. La cola por ejemplo está calculada para que fluctúe ligeramente y así poder aguantar vientos extremos. Las dimensiones son de 32 metros de largo por 8 de altura. A día de hoy no nos consta que haya construida una réplica de dinosaurio a tamaño real más larga que esta.

Nuestra presencia en lugares como Fuentes de Magaña responde al interés por apoyar el esfuerzo de los pequeñas comunidades que quieren dar a conocer su patrimonio histórico, paisajístico e inmaterial. Aparte del turismo paleontológico, ¿Con qué otros recursos y potencialidades cuenta esta zona?

Vista de Fuentes de Magaña desde la horca o rollo de justicia (foto http://www.sorianitelaimaginas.com)

Contamos con unos paisajes llenos de contrastes, ciertamente maravillosos. Dentro de estos hemos diseñado una pequeña ruta en torno a 7 manantiales de  pequeño caudal  que no se secan en verano. Hay un túmulo celtibérico, un rollo de justicia.

Estamos rodeados de pueblos abandonados con encanto y a nivel monumental contamos con un  castillo precioso y unas iglesias románicas muy singulares en la zona, además de contar con  una excelente gastronomía.

De la virtudes culinarias de la zona te aseguro que podemos dar fe nosotros. Todavía nos acordamos de la caldereta de corzo que nos comimos en el bar de Melchor al día siguiente de nuestra llegada. ¿Qué productos son característicos de esta zona y qué otros platos se pueden probar por aquí?

Es una cocina muy variada, que combina todo tipo de alimentos desde carnes -cordero, cabrito y cerdo- , como de caza -perdices, codornices, corzos, ciervos, jabalíes- alimentos de la huerta y del campo, como las setas de cardo.

En esta zona se puede probar desde un plato de costillas de cerdo con pimientos riquísimo, hasta unas buenas alubias blancas con codornices, para chuparse los dedos, y sin dejar de lado unas buenas migas pastoriles, etc.  

¿Y tu plato favorito Dioni?

A mí personalmente me encanta la borraja, que es una verdura típica de la zona, cocinada  con patatas cocidas y regada con aceite de oliva virgen extra, es un plato muy saludable.

Puesto que el despoblamiento de las zonas rurales es un problema que nos preocupa especialmente y aquí, en las Tierras Alta de Soria, viene azotando ya desde hace décadas ¿Crees que se está frenando la tendencia de los últimos años?  

Pienso que no, más bien todo lo contrario, si no somos capaces de generar empleo sostenible, nunca podremos revertir esta situación y no ayuda demasiado el tener unas carreteras penosas y unas telecomunicaciones prácticamente del siglo pasado.

Hoy día este adjetivo se escucha en todas partes ¿A qué te refieres cuando hablas de empleo “sostenible” para Fuentes?  

Me refiero a que tiene que ser un empleo que sea respetuoso con el medio ambiente y con el entorno rural, en mi opinión hemos olvidado como nuestros antepasados  mimaban  la naturaleza y la preservaron para nosotros. Ahora sin embargo parece que todo vale en aras del progreso, aún a costa de que puede estar en juego la propia especie humana con estas políticas tan destructivas. No pensamos para nada en las nuevas generaciones, creo que no tenemos derecho a esquilmarles todos los recursos naturales y  dejarles un mundo contaminado. Ahora tenemos el ejemplo energético, en lugar de fomentar las energías “limpias”, se pretende  extraer gas por medio de la controvertida  técnica del  “fracking”, que puede contaminar los acuíferos.

Castillejo S Pedro1

En Castillejo de San Pedro: un prodigio de arquitectura popular que algunos vecinos están empeñados en rescatar del abandono. Observad la pared. Piedra sobre piedra sin un rastro de cemento. Tan sólida y segura que este vecino no tiene reparos en dormir la siesta bajo su sombra. Todo el pueblo sigue el mismo esquema constructivo. De momento el ladrillo visto no ha hecho acto de presencia.

¿Crees que las nuevas tecnologías serán la solución?

Las nuevas tecnologías bien utilizadas pueden ser la solución, se supone que están al servicio de los hombres para hacernos la vida más fácil. Aunque a veces es todo lo contrario.

Por ejemplo, ¿Tenéis internet en el pueblo?

Tenemos internet en el pueblo, pero las velocidades son de 3 megas a lo sumo. Con este ancho de banda apenas sirve para  navegar por la red  y desde luego no sirve para poder realizar una videoconferencia.

¿Te parece que las políticas que se diseñan desde Bruselas, Madrid o Valladolid  tienen un impacto positivo en el desarrollo de la vida de los pueblos? 

A tenor de los resultados, es evidente que no. En mi opinión  no son conscientes de la realidad o no lo quieren ser, tiene que haber una verdadera voluntad para conseguirlo, no basta con hacer algún guiño de vez en cuando.

¿Os sentís apoyados por las instituciones ? ¿Qué balance haces de tu experiencia de estos años como alcalde?

Yo a menudo me siento verdaderamente solo y te desespera ir con  tus reivindicaciones, con tus proyectos y que no te aporten soluciones, algunas de las cuales dependen exclusivamente de ellos. Es como si estuviéramos  inmersos en  “guerras “ diferentes. Veo demasiada burocracia, entre las administraciones, cuando tendría que haber un verdadero espíritu de colaboración en aras de atender mejor a los ciudadanos, que es a los que verdaderamente nos debemos.
En estos años de Alcalde, creo que he demostrado que con voluntad, imaginación  y muchísimo trabajo, se puede revertir la situación del medio rural, pero  puede ser un esfuerzo baldío si al final no logramos generar empleo, que  es la clave fundamental para conseguir que cualquier persona que lo desee pueda vivir en un pueblo.

Entonces Dioni, la causa de los pueblos, de su revitalización, ¿Es verdaderamente una causa de quijotes?

Tal y como están hoy, al menos en la provincia de Soria y más concretamente en la Comarca de Tierras Altas, pienso que hay que echarle muchas ganas y para eso tienes que ser muy soñador, hay demasiada gente que no cree que es posible revitalizarlos y a los soñadores no nos va el rendirnos, sin al menos haberlo intentado.
Yo más bien pienso que debe de haber una implicación mayor por parte de todas las administraciones, incluida la Europea. De hecho tenemos en marcha una jornada con intelectuales  y economistas para tratar de aportar soluciones y hacérselas llegar para que implementen políticas que puedan cambiar esta situación. Desde mejoras fiscales para empresas , hasta la mejora de infraestructuras y telecomunicaciones con el teletrabajo como fondo. Hay  un desequilibrio impresionante que habría que corregir con políticas activas que realmente creen empleo y puedan fijar población.
Nuestra idea es comprometer, mediante un manifiesto a todas las fuerzas políticas independientemente de los colores, para que lo trasladen y defiendan en Europa. Nosotros somos tristemente el lugar más despoblado de toda Europa y si no lo remediamos dentro de una década o a lo sumo dos habremos prácticamente desaparecido. Seremos una especie protegida.

Y por último, ¿Qué conclusión sacas de nuestra corta pero intensa visita aquí en vuestro pueblo? 

Para mí  fue un auténtico placer y un gran honor poder estar con todos vosotros y poder enseñaros parte de nuestra tierra, que ya en parte seguro que también será vuestra. Fue una experiencia maravillosa, con personas verdaderamente  encantadoras, con gran interés por nuestra cultura. Esto aún tiene más mérito tratándose de personas que provienen de la cuna de la civilización occidental: Grecia. Si hemos conseguido que hayáis disfrutado y que recordéis vuestra estancia con cariño, ya con eso, para mí al menos habrá  merecido la pena.
También demuestra que hay un potencial turístico que no vendría nada mal aprovechar, e incluso potenciar y mejorarlo.

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Un pensamiento en “Dionisio Martínez y el dinosaurio de Fuentes de Magaña

  1. Ricardo Damaskinós

    No sé si es la tierra de Castilla, la que pare a esos pioneros que persiguen ideas más allá de la cruda realidad, hechizados por la llama de la ilusión, adelantándose a su tiempo o más bien se podría extender a los hombres de la meseta, los del páramo, que presencian horizontes cuasi infinitos o en general, a los moradores de la abrupta geografía de la península ibérica como más bien se inclina un servidor. El caso es que uno puede constatar comparativamente una mayor concentración de gentes que se dejan llevar por sus quijotescos fueros, tambien internos, siendo tantas veces incomprendidos, burlados o incluso perseguidos por sus paisanos en estas tierras interiores de Iberia. Y como decís vosotros, hay que echarle … imaginación por no decir otra cosa, como le puso Dionisio, para sacar provecho y saciar la sed inventiva en estas tierras interiores, para luchar contra los gigantes de turno, fabricar artilugios inverosímiles o erigir enormes dinosaurios.
    Y así sigue la historia, la de algunas gentes que arremeten frente a los obstáculos, que se empeñan en hacer realidad sus ilusiones (no es casualidad la principal acepción que adopta esta palabra en español frente a las otras lenguas románicas) y que se topan con “las iglesias” del s.XXI, frente a esos curas y barberos de siempre, que siguen jodiendo como antaño. No hemos cambiado tanto.
    Me llega muy cerca ese alegato contra la despoblación, la desidia en el medio rural y la inoperancia de las administraciones. Es por otra parte un modelo clonado que se repite hasta la saciedad al otro lado de las tierras sorianas, aquí en Aragón. Zonas como las sierras zaragozanas, el Maestrazgo turolense -plagado también de dinosaurios- y los prepirineos oscenses -con muchos km2 a la redonda sin una sola alma- obtendrían una clasificación inmejorable en el trofeo por la zona más deshabitada de Europa.
    Pero bueno, hay que despedirse con un buen sabor de boca pese a todo y entre las propuestas gastronómicas, mi paladar se deleita -coincido con Dionisio- a través de esas borrajas hervidas con patata y una pizca de ajo, una delicia de verdura, más sabrosa por cuanto humilde que es, solo apreciada por los que habitan no muy lejos del curso medio del Ebro, del Íberus. Buen provecho y que no reblen1 estos quijotes de nuestros tiempos.

    1 reblar: En Aragón, “ceder”, “dar el brazo a torcer”

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